Hola, me llamo Fayrouz y soy voluntaria del Cuerpo Europeo de Solidaridad en un proyecto con jóvenes en Italia .

Mi jornada comienza a la una de la tarde. De una a tres estoy con mis compañeros de voluntariado, compartiendo tiempo juntos y realizando distintas tareas, como ordenar y colocar fotografías antiguas de jóvenes que venían a este espacio hace muchos años los estamos colocando en todas las paredes del centro .

Estas fotos representan la historia del lugar y permiten recordar a todas las personas que han formado parte de él. A las tres de la tarde abrimos el centro y empiezan a llegar los jóvenes. Cada uno tiene una forma de entrar y saludar, están tan contentos de llegar que vienen gritando CIAOOO (hahahah) . Algunos chicos tienen mucha energía, hacen ruido y no paran de moverse, mientras que las chicas suelen ser más tranquilas y muchas disfrutan bailando. Durante este tiempo, los voluntarios los acompañamos, participamos en sus actividades y tratamos de crear un ambiente seguro, divertido y acogedor para todos. Hacemos proyectos como por ejemplo cocinar comida típica de los distintos países de origen de los jóvenes, llevarles a patinar sobre hielo…

Este voluntariado me está aportando mucho a nivel personal. Me ayuda a tener más confianza en mí misma y a perder el miedo a hablar con los jóvenes. Poco a poco me siento más segura al comunicarme, al acercarme a ellos y al interactuar en situaciones nuevas. También estoy aprendiendo a trabajar en equipo, a ser más paciente y a adaptarme a diferentes personalidades y formas de expresarse.

Esta experiencia está siendo muy importante para mi crecimiento personal y me está ayudando a desarrollarme tanto a nivel humano como social.



