Cuando llegué por primera vez a Bélgica, sentí que todo era muy diferente a mi ciudad natal, Madrid, la capital de España, pero poco después, me fui integrando muy bien en la ciudad en la que vivo y en los sitios en los que trabajo como voluntaria.

Aquí todo el mundo es muy amable y me han acogido muy bien en todas partes.
Yo soy Artista multidisciplinar, trabajo en diferentes campos de las artes y al ver el proyecto de L’Aubepine, quise usar esto enfocado en un entorno social y juvenil, por eso vine hacer aquí mi proyecto.

Estoy trabajando en 3 lugares diferentes, en EVAH, el colegio de la ciudad de Havenlange, el único colegio de este bonito pueblo de 5.300 habitantes, en el Foyer l’Aubepine, una casa de acogida donde viven niños en riesgo social y familiar, y en Vis-à-Vis, una asociación que trabaja y da soporte a personas con una pequeña discapacidad. Aquí trabajo diseñando murales propios, elaborando pequeños proyectos artísticos y ayudando en todo lo que precise mi ayuda.

Todo lo que estoy viviendo aquí es increíblemente enriquecedor y me siento agradecida de haber tenido la oportunidad de estar pudiendo vivir esta experiencia.
Todo el mundo debería ser voluntario alguna vez en su vida, pues en mi experiencia, obtienes más de lo que das y no hablo de ganancias materiales, si no morales, sociales y vitales entere otras. Así que todo lo que quiero decir es GRACIAS.
Ainhoa Ponce Ortega.



