Es increíble pensar que llevo medio año aquí. Las cosas han cambiado mucho y, ahora, en el ecuador de esta experiencia, siento que no podría estar mejor.

Al principio no fue fácil, es lo que se dice siempre, y es cierto. Pero con el tiempo he podido sentir como me iba adaptando a esta nueva vida, sintiéndome mejor conmigo mismo y mi entorno. Durante los primeros meses, mi trabajo fue mi gran apoyo y motivación. Si el resto de las cosas no iban tan bien, no pasaba nada, porque cada día seguía aprendiendo de mi pasión, la conservación de la naturaleza.

Tengo la suerte de estar trabajando en lo que me gusta y me apasiona. Algunas de las cosas que hago en Sociedade Portuguesa para o Estudo das Aves son análisis de datos, educación ambiental, y lo mejor, trabajo de campo. Creo que la experiencia que estoy adquiriendo aquí no la habría podido adquirir de ninguna otra manera.

Poco a poco fui forjando amistades, personas a las que realmente puedo llamar amigos. Cuando estás rodeado de tanta gente increíble, todo es muy fácil. Algunos de nosotros organizamos un viaje a Madeira y fue uno de los mejores viajes de mi vida.

Me siento muy afortunado y solo puedo dar las gracias por la experiencia que estoy viviendo. Aunque me queden seis meses por delante, ya estoy pensando en que no quiero irme.

Nacho.



