Hola, soy Najat y soy integradora social y trabajadora social. Tengo 30 años (recién cumplidos en junio).
Voy a empezar por el principio. Descubrí lo que era el programa de Europa Joven cuando vinieron a daros una charla en el grado superior de Integración Social. Desde ese entonces se me quedó la espinita clavada de querer hacerlo. Esa idea siguió en el fondo de mi cabeza, hasta que una carrera más tarde y varios puestos de trabajo, decidí que era el momento de hacerlo. Por lo que, empecé mi búsqueda por un voluntariado que se ajustara a mis expectativas y cuando finalmente ya tenía un destino, aparqué todo y decidí iniciar esta aventura y hacer un voluntariado de 6 meses.
Así es como acabé en Altamura, en el sur de Italia. Altamura es conocida por su pan, su catedral y por tener un centro histórico pequeño, pero bonito. Aquí, soy voluntaria en un centro de día para personas con discapacidad intelectual (pero los usuarios son totalmente autónomos). Algunos usuarios si presentan alguna conducta, pero en general, los días son agradables y entretenidos. Mis principales funciones son apoyar en las actividades de aprendizaje, realizar acompañamientos, reconducir conductas disruptivas, apoyar en las actividades de entretenimiento, juegos y manualidades, etc.
Una de las razones para realizar un voluntariado, además de ver como es el sector social en otro país, es que me encanta viajar. Por ello, aprovechando mi estancia aquí en Italia, estoy viajando todo lo que puedo, viajando a ciudades cercanas (y otras no tan cercanas) e incluso viajando a países vecinos. Hasta ahora, he visitado Bari, Monopoli, Lecce, Venecia, Bari Tore a Mare, Florencia, Matera, Atenas, Poliniano a Mare y Malta.
Definitivamente ha sido una buena experiencia, algo que recomiendo mucho, ya que puedes apreciar otras culturas, ver cómo se trabaja en otros lugares en el campo de tu profesión, conoces gente maravillosa, haces amigos, te queda claro qué cosas son para ti y cuáles no tanto…y sobre todo, descubrir lugares increíbles, sus culturas y formas de vida.
También te ayuda a apreciar el transporte público, que en ciudades pequeñas no abunda, que no todas las casas tienen microondas, por lo que debes tener cuidado para no quemarte con el horno (puede que me vaya a llevar el recuerdo de esta aventura en forma de quemadura…) y que realmente la gente no se cansa de comer pasta todos los días como primer plato, por lo que, las combinaciones son bastante ingeniosas para no comer siempre el mismo tipo de pasta.
Con esta experiencia me queda claro que descubrir el mundo es mi pasión, por lo que seguiré viajando a lo largo de la vida, todo lo que pueda, para conocer el máximo número de lugares posible. También me ha ayudado a descubrir que me encanta España, me gusta mucho mi ciudad (Madrid) y su gente.
También me doy cuenta de que es posible trabajar en el ámbito de lo social y no quemarte en el proceso. Por eso, uno de mis objetivos al volver a España es buscar un trabajo parecido a este, que me llene, pero al mismo tiempo, que no acabe quemada después de meses.
Estoy muy contenta de que exista esta oportunidad, porque le da a la gente la posibilidad de ampliar sus horizontes, probar cosas nuevas y conocer a muchísima gente. Os recomiendo muchísimo realizar un voluntariado, creo que te cambia la vida.
Proyectos como estos, tienen un impacto muy positivo y transformador en la vida de las personas y en la sociedad. Considero que es esencial este tipo de proyectos y organizaciones, ya que la labor social es imprescindible para lograr el cambio y bienestar en la sociedad, por lo que poder experimentarlo de primera mano podría atraer a más gente que se involucre en la sociedad y en apoyar a los demás. Ayudar a las personas es un trabajo que nunca debería olvidarse, habría que valorarlo más y como trabajadora social, sé el impacto que provoca en la vida de las personas el hecho de que cuenten con alguien que les pueda ayudar cuando más lo necesitan.
Un beso, Najat.
Najat.
Altamura, Italia
29.06.2026
